El tenis de mesa como herramienta neuroeducativa para personas neurodivergentes.
El tenis de mesa es mucho más que un deporte rápido: es una herramienta neuroeducativa de alto impacto para personas neurodivergentes. En niños y adultos con autismo, TDAH, dispraxia, dislexia o altas capacidades, cada pelota activa al mismo tiempo la atención, la coordinación, la planificación y la regulación emocional, mientras el cuerpo produce más BDNF, el “fertilizante” del cerebro que favorece la neuroplasticidad y el aprendizaje. Jugando en una mesa se entrenan funciones ejecutivas, habilidades sociales y autoestima en un entorno estructurado, divertido e inclusivo, donde cada punto ganado es también una pequeña victoria cerebral.