Las pruebas de salto vertical son ampliamente utilizadas para valorar el rendimiento neuromuscular de los miembros inferiores. Sin embargo, sus resultados suelen interpretarse mediante expresiones como “potencia muscular”, “potencia de piernas” o “fuerza explosiva” sin distinguir qué variable fue medida directamente, cuál fue calculada mediante principios mecánicos y cuál fue estimada mediante una ecuación predictiva. El objetivo de este artículo de revisión narrativa es analizar qué registran realmente las alfombras de contacto, el protocolo de Bosco y las plataformas de fuerza, y diferenciar la altura de salto, la velocidad de despegue, el impulso, la potencia mecánica externa, la potencia articular y la potencia muscular. También se examinan el comportamiento del complejo músculo-tendinoso, el ángulo de penación, la orientación fascicular, el ángulo de tracción del aparato extensor, el ángulo Q y el ángulo de proyección del centro de masas.
Las alfombras de contacto registran principalmente tiempos de vuelo y contacto. A partir de estos tiempos se calculan indirectamente la velocidad vertical de despegue y la altura balística. El protocolo de Bosco utiliza variables temporales y antropométricas para obtener una estimación modelada de la potencia mecánica externa promedio durante saltos repetidos. Las plataformas de fuerza miden la fuerza de reacción del suelo y permiten calcular el impulso, la aceleración, la velocidad y la potencia mecánica externa del sistema corporal. Ninguno de estos instrumentos mide directamente la potencia mecánica de un músculo individual. La potencia muscular requiere conocer simultáneamente la fuerza muscular y la velocidad de cambio de longitud de sus fascículos. Finalmente, la transferencia del entrenamiento no depende únicamente de la dirección vertical, horizontal o lateral de la fuerza, sino también de los tiempos de aplicación, la velocidad, los ángulos articulares, la unilateralidad, la coordinación y las demandas perceptivas de la acción deportiva.
Palabras clave: salto vertical, alfombra de contacto, protocolo de Bosco, plataforma de fuerza, impulso, potencia mecánica, potencia muscular, penación, ángulo Q, tenis de mesa.
El salto vertical es una de las acciones más utilizadas en la evaluación del rendimiento físico, el control de la fatiga y el seguimiento de las adaptaciones neuromusculares. Pruebas como el squat jump —SJ—, el countermovement jump —CMJ—, el drop jump —DJ—, el salto Abalakov y los saltos repetidos del protocolo de Bosco proporcionan información sobre el resultado global de una acción de propulsión de los miembros inferiores.
El problema no reside en la utilización de estas pruebas, sino en atribuirles variables que el instrumento empleado no registra. La altura, la fuerza, la velocidad, el impulso, el trabajo y la potencia representan magnitudes mecánicas diferentes. Un deportista puede alcanzar una altura determinada mediante distintas combinaciones de fuerza, tiempo de aplicación, profundidad del contramovimiento, coordinación interarticular y utilización de los elementos elásticos.
La interpretación rigurosa exige diferenciar tres procedimientos:
Esta diferenciación no pretende invalidar los cálculos. La potencia y el impulso son magnitudes derivadas por definición. La cuestión científica central consiste en determinar cuáles variables fueron registradas, qué modelo se aplicó y qué supuestos condicionan el resultado.
Las alfombras de contacto convencionales identifican los instantes en los que los pies se encuentran sobre la superficie y los periodos en los que el deportista está en vuelo. Por tanto, sus variables directas principales son:tc=tiempo de contactot_c=\text{tiempo de contacto}tv=tiempo de vuelot_v=\text{tiempo de vuelo}
Una alfombra sin sensores de fuerza no registra directamente:
A partir del tiempo de vuelo se calcula la velocidad vertical teórica de despegue:vdespegue=g tv2v_{\text{despegue}}=\frac{g\,t_v}{2}
Posteriormente se calcula la altura balística:h=g tv28h=\frac{g\,t_v^2}{8}
Estas ecuaciones suponen que la altura del centro de masas es equivalente en el despegue y en el aterrizaje. Las diferencias entre ambas configuraciones corporales introducen errores en la altura obtenida mediante tiempo de vuelo. Por esta razón, el método impulso–cantidad de movimiento de una plataforma de fuerza es generalmente más apropiado para calcular la elevación del centro de masas desde el despegue hasta el punto más alto.
Debe expresarse, por tanto, que:La alfombra mide tiempos y calcula indirectamente velocidad y altura\boxed{ \text{La alfombra mide tiempos y calcula indirectamente velocidad y altura} }
No resulta correcto afirmar que mide directamente potencia mecánica, potencia muscular o impulso.
Bosco, Luhtanen y Komi propusieron un método de campo para determinar la potencia mecánica promedio durante una serie de saltos verticales repetidos. El procedimiento original registra el tiempo de vuelo y el número de saltos ejecutados durante un periodo determinado; posteriormente aplica una ecuación derivada de un modelo mecánico.
Para una serie de saltos, una forma habitual de la ecuación específica relativa a la masa corporal es:PBoscom=g2 Tf Tt4n(Tt−Tf)\frac{P_{\text{Bosco}}}{m} = \frac{g^2\,T_f\,T_t} {4n\left(T_t-T_f\right)}
donde:
El resultado representa una potencia mecánica externa promedio derivada de un modelo, no una medición de la potencia de los músculos.
El protocolo no determina directamente:
En los saltos SJ o CMJ aislados, la alfombra registra tiempo de vuelo y calcula altura. Cuando se introducen altura, masa corporal y ecuaciones como las de Sayers o Harman, se obtiene una predicción estadística de potencia, cuyo resultado depende de la población y de la ecuación utilizada. Diferentes ecuaciones pueden producir valores distintos para el mismo salto.
La formulación más precisa es:El protocolo de Bosco estima mediante un modelo la potencia mecaˊnica externa promedio\boxed{ \text{El protocolo de Bosco estima mediante un modelo la potencia mecánica externa promedio} }No mide potencia muscular individual\boxed{ \text{No mide potencia muscular individual} }
La altura alcanzada después del despegue depende de la velocidad vertical del centro de masas:h=vdespegue22gh=\frac{v_{\text{despegue}}^2}{2g}
Por ello, dos deportistas con la misma velocidad de despegue alcanzarán aproximadamente la misma elevación balística, aunque hayan utilizado estrategias diferentes para producirla.
Un deportista puede conseguir esa velocidad mediante:
La altura es, por tanto, un resultado, no una explicación completa del proceso.
El impulso de una fuerza se define como:J=∫t0tfF(t) dtJ=\int_{t_0}^{t_f}F(t)\,dt
El impulso vertical neto es:Jneto=∫t0tf[Fz(t)−mg]dtJ_{\text{neto}} = \int_{t_0}^{t_f} \left[F_z(t)-mg\right]dt
Según el teorema impulso–cantidad de movimiento:Jneto=m(vf−vi)J_{\text{neto}} = m\left(v_f-v_i\right)
Una alfombra no registra la curva fuerza-tiempo. No puede determinar cómo se distribuyó la fuerza durante el impulso, ni separar una fuerza máxima elevada de una aplicación más prolongada.
No obstante, si se calculan la velocidad de despegue y la masa, y se conoce la velocidad al inicio del intervalo, puede inferirse el impulso neto:Jneto≈mΔvJ_{\text{neto}}\approx m\Delta v
Este procedimiento no es una medición directa ni una regresión estadística. Es un cálculo mecánico indirecto, pero depende de la validez de la velocidad calculada y de los supuestos sobre las posiciones de despegue y aterrizaje.
Debe distinguirse entre:JGRF=∫Fz(t) dtJ_{\text{GRF}}=\int F_z(t)\,dt
y:Jneto=∫[Fz(t)−mg] dtJ_{\text{neto}}=\int [F_z(t)-mg]\,dt
El primero es el impulso de la fuerza de reacción del suelo; el segundo representa el cambio de cantidad de movimiento vertical del cuerpo.
Una plataforma de fuerza mide directamente la fuerza de reacción del suelo. Dependiendo de su diseño, puede registrar:Fx(t),
Además, puede obtener momentos y centro de presión.
La plataforma no posee necesariamente un sensor que lea “vatios”. La potencia se calcula combinando la fuerza medida con una velocidad obtenida mediante integración o mediante un sistema cinemático sincronizado.
Durante un salto vertical:Fneta(t)=Fz(t)−mgF_{\text{neta}}(t)=F_z(t)-mg
La aceleración del centro de masas es:az(t)=Fz(t)−mgma_z(t)=\frac{F_z(t)-mg}{m}
La velocidad se obtiene integrando la aceleración:vz(t)=vz(t0)+∫t0taz(t) dtv_z(t)=v_z(t_0)+\int_{t_0}^{t}a_z(t)\,dt
El desplazamiento puede obtenerse mediante una segunda integración:z(t)=z(t0)+∫t0tvz(t) dtz(t)=z(t_0)+\int_{t_0}^{t}v_z(t)\,dt
Este procesamiento exige definir correctamente el peso corporal, el inicio del movimiento, el instante de despegue, la frecuencia de muestreo y los procedimientos de filtrado. Por tanto, constituye un cálculo biomecánico de alta calidad, pero no está exento de error instrumental o de procesamiento. Los protocolos contemporáneos de análisis del CMJ utilizan precisamente la fuerza neta, la integración de la aceleración y la velocidad del centro de masas.
La potencia asociada al trabajo realizado por la fuerza de reacción del suelo puede expresarse como:PGRF(t)=Fz(t) vz(t)P_{\text{GRF}}(t)=F_z(t)\,v_z(t)
Esta relación representa la tasa de trabajo de la fuerza del suelo sobre el cuerpo y equivale a la tasa de cambio de la energía mecánica total del centro de masas —cinética más potencial— bajo un modelo puntual:d(Ec+Ep)dt=Fz vz\frac{d(E_c+E_p)}{dt}=F_z\,v_z
Si se utiliza la fuerza neta:Pneta(t)=[Fz(t)−mg]vz(t)P_{\text{neta}}(t) = \left[F_z(t)-mg\right]v_z(t)
esta expresión representa la tasa de cambio de la energía cinética del centro de masas:dEcdt=(Fz−mg)vz\frac{dE_c}{dt} = \left(F_z-mg\right)v_z
Ambas formulaciones pueden aparecer en la literatura y en diferentes programas. Por ello, una investigación debe declarar explícitamente cuál ecuación utilizó.
La conclusión correcta es:La plataforma mide fuerza y permite calcular impulso y potencia mecaˊnica externa\boxed{ \text{La plataforma mide fuerza y permite calcular impulso y potencia mecánica externa} }
Calcular la potencia a partir de fuerza y velocidad no reduce su validez. La potencia es una magnitud derivada por definición. Lo importante es que sus componentes se obtengan mediante mediciones y procedimientos válidos.
La potencia externa del centro de masas describe el comportamiento mecánico global del cuerpo. No permite conocer directamente cómo se distribuye la generación o absorción de energía entre las articulaciones.
La potencia articular neta se calcula mediante dinámica inversa:Particulacioˊn=MnetoωP_{\text{articulación}} = M_{\text{neto}}\omega
donde:
Para obtenerla se combinan:
La dinámica inversa puede calcular las potencias netas de cadera, rodilla y tobillo, pero estas potencias no equivalen directamente a la potencia de los músculos que cruzan cada articulación. Un momento neto reúne:
Los músculos biarticulares pueden transferir energía desde articulaciones proximales hacia articulaciones distales sin que la potencia articular local represente una generación muscular equivalente. Por ello, no siempre es válido afirmar que una articulación “produjo” un porcentaje determinado de la potencia total basándose únicamente en la integración de su potencia neta.
El análisis de la energía mecánica segmentaria también puede calcular la tasa de cambio de la energía cinética, rotacional y potencial:Psistema=dEmecaˊnicadtP_{\text{sistema}} = \frac{dE_{\text{mecánica}}}{dt}
Sin embargo, la derivación cinemática de la energía no identifica por sí sola la fuerza muscular responsable. Para estudiar momentos y potencias articulares deben incorporarse las fuerzas externas y aplicarse dinámica inversa.
Sí. La potencia mecánica muscular es una magnitud real, pero no puede determinarse con la altura del salto ni con una alfombra de contacto.
De forma simplificada:Pmuscular=Fmuscular vfascıˊculoP_{\text{muscular}} = F_{\text{muscular}} \,v_{\text{fascículo}}
El signo depende de la convención adoptada:
La potencia muscular no puede calcularse solamente con electromiografía. La EMG informa sobre activación eléctrica, pero no mide directamente fuerza, velocidad fascicular ni potencia.
Para aproximar la potencia de un músculo se requiere combinar:
Por tanto:Potencia mecaˊnica externa≠potencia articular neta≠potencia muscular individual\boxed{ \text{Potencia mecánica externa} \neq \text{potencia articular neta} \neq \text{potencia muscular individual} }
El comportamiento de las fibras musculares no es idéntico al de la unidad músculo-tendinosa completa. Los tejidos tendinosos pueden elongarse mientras los fascículos se acortan lentamente o permanecen casi isométricos, y posteriormente devolver parte de la energía almacenada.
La potencia de la unidad músculo-tendinosa puede expresarse como:PCMT=FCMTvCMTP_{\text{CMT}} = F_{\text{CMT}}v_{\text{CMT}}
mientras que la potencia fascicular sería:Pfascıˊculo=FfascıˊculovfascıˊculoP_{\text{fascículo}} = F_{\text{fascículo}}v_{\text{fascículo}}
El tendón no produce energía mediante actividad metabólica. Actúa como elemento elástico que absorbe, almacena y devuelve energía mecánica, con ciertas pérdidas por histéresis.
Los estudios ecográficos durante saltos muestran que el movimiento de los fascículos y el de los tejidos tendinosos pueden desacoplarse. En el gastrocnemio medial, las estructuras tendinosas pueden almacenar y liberar energía mientras los fascículos operan con velocidades diferentes a las de la unidad músculo-tendinosa completa.
En un CMJ, la transición entre descenso y ascenso ocurre cuando la velocidad vertical del centro de masas cambia de negativa a positiva. No debe confundirse este instante con el tiempo total de contacto de un drop jump o con una supuesta duración universal del ciclo de estiramiento-acortamiento.
La clasificación de ciclos “cortos” o “largos” mediante umbrales cercanos a 200–250 ms se utiliza principalmente para acciones reactivas y tiempos totales de contacto, pero no establece una frontera fisiológica absoluta aplicable a todos los músculos, ejercicios y deportistas.
La recuperación de energía depende de:
No es correcto afirmar que después de 200 ms toda la energía elástica se transforma inevitablemente en calor.
El índice:IE=CMJ−SJSJ×100IE= \frac{CMJ-SJ}{SJ}\times100
describe la diferencia relativa entre ambas alturas. Puede ser útil como indicador comparativo, pero no aísla exclusivamente la contribución del tendón ni del reflejo miotático.
La diferencia entre CMJ y SJ también está influida por:
Por tanto, no existe un rango universal de “elasticidad óptima” aplicable a todos los deportes y poblaciones. El índice debe interpretarse junto con las curvas fuerza-tiempo y la estandarización técnica.
La fuerza producida por el cuádriceps se transmite a través de una arquitectura tridimensional. Los ángulos de penación, orientación fascicular, tracción tendinosa y alineación frontal condicionan cómo se transmite la fuerza, pero no miden por sí mismos potencia o impulso.
El ángulo de penación es el formado entre los fascículos musculares y la aponeurosis:α=∠(fascıˊculo,aponeurosis)\alpha = \angle (\text{fascículo},\text{aponeurosis})
En un modelo simplificado, el componente longitudinal de la fuerza fascicular transmitido hacia la aponeurosis es:Flongitudinal=FfascıˊculocosαF_{\text{longitudinal}} = F_{\text{fascículo}}\cos\alpha
Esta ecuación no representa por completo la arquitectura tridimensional, la curvatura fascicular o la deformación de la aponeurosis, pero resulta útil para comprender la proyección de la fuerza.
Un mayor ángulo de penación permite alojar más tejido contráctil en paralelo dentro de un volumen muscular. Por ello, no debe concluirse que una mayor penación simplemente “reduce la fuerza”. La capacidad total depende también del área de sección transversal fisiológica, la longitud fascicular y la activación.
Durante el CMJ el ángulo cambia. En una investigación con ecografía ultrarrápida del vasto lateral se observaron valores máximos cercanos a 19–21° y variaciones durante el movimiento próximas a 9–11°, con el máximo antes del despegue. Estos valores no son universales y dependen de la región, el músculo, el protocolo y el individuo.
La penación no indica directamente potencia:α≠Pmuscular\boxed{ \alpha \neq P_{\text{muscular}} }
Para conocer la potencia se requieren fuerza y velocidad fascicular.
La orientación fascicular debe expresarse respecto a una referencia:
Cuando se mide respecto a la aponeurosis, corresponde al ángulo de penación. Cuando se mide respecto al fémur, representa otra relación geométrica.
Por ello, expresiones como “el cuádriceps está orientado a 15°” resultan incompletas si no se especifica:
El aparato extensor está compuesto por:cuaˊdriceps→tendoˊn cuadricipital→patela→tendoˊn patelar→tuberosidad tibial\text{cuádriceps} \rightarrow \text{tendón cuadricipital} \rightarrow \text{patela} \rightarrow \text{tendón patelar} \rightarrow \text{tuberosidad tibial}
La patela redirige la fuerza y modifica el brazo de momento del cuádriceps.
Si r⊥r_\perp es la distancia perpendicular entre la línea de acción del tendón y el eje articular:Mrodilla=Ftendoˊnr⊥M_{\text{rodilla}} = F_{\text{tendón}}r_\perp
Cuando se emplea la distancia directa dd desde el eje hasta el punto de aplicación:Mrodilla=FtendoˊndsinθM_{\text{rodilla}} = F_{\text{tendón}}d\sin\theta
No debe utilizarse simultáneamente un brazo ya perpendicular y volver a multiplicarlo por sinθ\sin\theta, porque se contabilizaría dos veces el efecto angular.
La orientación del tendón patelar cambia con la flexión. Estudios in vivo han mostrado que puede orientarse anteriormente respecto a la tibia en ángulos menores de flexión y posteriormente en posiciones más flexionadas. Por tanto, modifica la proporción de fuerza compresiva, rotatoria y de cizallamiento.
El ángulo de tracción condiciona el momento:M=F r⊥M=F\,r_\perp
Pero la potencia articular requiere además velocidad angular:Prodilla=MrodillaωrodillaP_{\text{rodilla}} = M_{\text{rodilla}}\omega_{\text{rodilla}}
Por ello:Aˊngulo de traccioˊn≠potencia\boxed{ \text{Ángulo de tracción} \neq \text{potencia} }
El ángulo Q estático se forma entre:
Se utiliza como aproximación clínica de la alineación frontal del aparato extensor. Sin embargo, no representa con precisión la línea tridimensional real de tracción del cuádriceps y su utilidad para explicar acciones dinámicas es limitada.
Durante un salto deben considerarse también:
La literatura actual cuestiona la capacidad del ángulo Q estático para representar la mecánica dinámica de la rodilla y recomienda valorar la alineación durante el movimiento.
No es correcto concluir que una desviación lateral asociada al ángulo Q equivale automáticamente a energía disipada o a una reducción calculable de la potencia vertical. Las fuerzas internas que estabilizan y guían la patela no pueden analizarse como si fueran simplemente un vector externo independiente aplicado al centro de masas.
Por tanto:Aˊngulo Q≠porcentaje de peˊrdida de potencia\boxed{ \text{Ángulo Q} \neq \text{porcentaje de pérdida de potencia} }
Si la velocidad del centro de masas forma un ángulo de 90∘90^\circ respecto a la horizontal:vx=0v_x=0vz>0v_z>0
Esto significa que la velocidad de salida es vertical. No indica su magnitud ni demuestra por sí solo cuánta potencia se produjo.
La potencia externa es:P=F⃗⋅v⃗P=\vec F\cdot\vec v
En una acción vertical:P=FzvzP=F_zv_z
Para que exista potencia positiva deben coexistir fuerza y velocidad en el mismo sentido. En la posición más baja del contramovimiento, la velocidad puede ser cero:vz=0⇒P=0v_z=0 \Rightarrow P=0
aunque la fuerza sea elevada.
Por consiguiente:Aˊngulo de 90∘=direccioˊn vertical\boxed{ \text{Ángulo de }90^\circ = \text{dirección vertical} }Aˊngulo de 90∘≠magnitud de potencia\boxed{ \text{Ángulo de }90^\circ \neq \text{magnitud de potencia} }
| Variable | Medición o procedimiento principal | Interpretación |
|---|---|---|
| Tiempo de vuelo | Alfombra o plataforma | Medición temporal |
| Tiempo de contacto | Alfombra o plataforma | Medición temporal |
| Altura por tiempo de vuelo | Ecuación balística | Cálculo condicionado por simetría |
| Fuerza de reacción del suelo | Plataforma de fuerza | Medición directa |
| Impulso de la GRF | Integración de FzF_z | Cálculo |
| Impulso neto | Integración de Fz−mgF_z-mg | Cálculo |
| Velocidad del centro de masas | Integración de aceleración | Cálculo |
| Potencia externa | Fuerza por velocidad | Cálculo |
| Potencia articular | Momento por velocidad angular | Dinámica inversa |
| Potencia muscular | Fuerza muscular por velocidad fascicular | Estimación neuromusculoesquelética |
| Ángulo de penación | Ecografía | Medición arquitectónica |
| Orientación del tendón | Ecografía, MRI o fluoroscopia | Medición geométrica |
| Ángulo Q estático | Goniometría o fotografía | Aproximación clínica |
| Alineación dinámica | Cinemática tridimensional | Análisis del movimiento |
El entrenamiento no debe organizarse suponiendo que impulso, potencia mecánica y potencia muscular son una misma capacidad.
El impulso depende del área bajo la curva fuerza-tiempo:J=∫F dtJ=\int F\,dt
Puede incrementarse mediante:
Los ejercicios de fuerza con amplitud completa pueden contribuir al desarrollo de fuerza general y tolerancia en diferentes posiciones. No obstante, una sentadilla más profunda no maximiza automáticamente el impulso de cualquier acción deportiva. La profundidad debe seleccionarse de acuerdo con:
La potencia depende de la interacción entre fuerza y velocidad:P=FvP=Fv
El entrenamiento puede incluir:
No existe una carga universal de 30–50 % de 1RM para todos los ejercicios. La carga que maximiza la potencia depende de:
Resulta más apropiado analizar el perfil carga–velocidad o carga–potencia y mantener una intención máxima de aceleración.
Las tareas pliométricas pueden mejorar:
Sin embargo, no toda pliometría debe buscar el menor contacto posible. En primer lugar, el deportista debe controlar la recepción, las alineaciones y la carga. La altura de caída y la complejidad deben ajustarse a su capacidad.
El principio de especificidad indica que las adaptaciones suelen transferirse mejor cuando la tarea entrenada comparte características con la acción objetivo. Sin embargo, la teoría del “vector de fuerza” no debe reducirse a clasificar cada ejercicio como vertical u horizontal.
La transferencia depende de:
La evidencia sobre entrenamiento vertical y horizontal no es completamente uniforme. Algunos metaanálisis han encontrado ventajas del entrenamiento horizontal para saltos horizontales, aceleraciones cortas y determinados cambios de dirección, mientras que revisiones posteriores han encontrado diferencias pequeñas o no significativas entre orientaciones. Esto impide establecer una regla fija del 50 %.
La conclusión más prudente es:No existe un porcentaje universal de transferencia\boxed{ \text{No existe un porcentaje universal de transferencia} }
El trabajo vertical puede desarrollar capacidades generales útiles, pero debe complementarse con tareas que reproduzcan la mecánica y la coordinación específica.
El footwork del tenis de mesa requiere:
La biomecánica de los golpes demuestra que los miembros inferiores participan en la generación y transferencia de energía hacia el tronco y el miembro superior. Al mismo tiempo, los estudios recientes del footwork muestran la importancia de la estabilidad dinámica y de la coordinación segmentaria del centro de masas.
El CMJ puede utilizarse para:
Sin embargo, una altura elevada no garantiza:
Por ello, el salto vertical debe interpretarse como una evaluación general o complementaria, no como una medición directa del rendimiento del footwork.
Una batería aplicada al tenis de mesa puede combinar:
El entrenamiento puede estructurarse en tres niveles:
Base general
Conversión direccional
Integración específica
La transferencia funcional no se logra únicamente imitando la forma visible del gesto. Deben reproducirse también las restricciones temporales, mecánicas, perceptivas y coordinativas.
Este artículo corresponde a una revisión narrativa crítica y no a una revisión sistemática con metaanálisis. Las investigaciones citadas utilizan diferentes:
En consecuencia, los valores de penación, fuerza, potencia y orientación tendinosa no deben generalizarse como constantes universales.
Además, todas las mediciones contienen incertidumbre. La distinción entre medir, calcular y estimar no significa que solamente las mediciones directas sean científicamente válidas. Una variable calculada puede ser altamente válida cuando sus componentes se miden adecuadamente y el modelo físico es apropiado.
Las alfombras de contacto miden principalmente tiempos de vuelo y contacto. A partir de ellos calculan indirectamente velocidad de despegue y altura balística.
El protocolo de Bosco utiliza tiempos y masa corporal para obtener una estimación modelada de la potencia mecánica externa promedio durante saltos repetidos. No mide directamente la potencia muscular.
Una alfombra no registra la curva fuerza-tiempo. Puede permitir inferir el impulso neto si se conocen masa y cambio de velocidad, pero no determina cómo se aplicó la fuerza.
Las plataformas de fuerza miden directamente la fuerza de reacción del suelo. A partir de esta señal permiten calcular impulso, aceleración, velocidad, desplazamiento y potencia mecánica externa.
La potencia articular se calcula mediante el producto del momento articular neto y la velocidad angular. No equivale directamente a la potencia de cada músculo.
La potencia muscular existe, pero requiere conocer la fuerza muscular y la velocidad fascicular. Su estimación demanda ecografía, dinámica inversa y modelos neuromusculoesqueléticos.
El ángulo de penación describe la arquitectura del músculo; el ángulo de tracción condiciona el brazo de momento; y el ángulo Q aproxima la alineación frontal. Ninguno de ellos mide directamente potencia o impulso.
Un ángulo de proyección del centro de masas de 90∘90^\circ indica una dirección vertical, pero no informa la magnitud de la potencia.
Finalmente, el entrenamiento funcional debe considerar la dirección de la fuerza, pero también la velocidad, el tiempo de aplicación, los ángulos articulares, la unilateralidad, la coordinación y las restricciones perceptivas. En tenis de mesa, el salto vertical constituye una herramienta general y complementaria, no una representación completa del footwork ni una medida directa de la potencia muscular de los miembros inferiores.
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